Hoy  21 de Septiembre se festeja el Día del Estudiante, el Día de la Primavera y el Día del Artista Plástico por una simple razón, todas estas fechas representan un festejo a la creatividad, el desarrollo y la innovación. Dirección Departamental de Escuelas Victoria les desea un cálido saludo a los y las estudiantes y artistas en su día.

En nuestro país el Día del Estudiante se remonta al año 1888. En ese año se repatriaron los restos de Domingo Faustino Sarmiento, quien fue el encargado de construir más de 800 escuelas. El ex presidente argentino murió en Asunción, Paraguay.

En el año 1902, Salvador Debenedetti tenía 18 años, y propuso que en su facultad se celebrase el “Día de los Estudiantes” cada 21 de septiembre con el fin de homenajear a Sarmiento.

La idea promulgada por Debenedetti se impuso, primero en su propia facultad y luego se extendió a otras. En las primeras celebraciones, se llevaron a cabo actos y se resaltaba el empeño del alumnado.

Ser estudiante tiene que ser un orgullo, porque no hay nada más bello que aprender. Naturalmente, no se piense esta circunstancia como pasiva, asimétrica siempre, como una suerte de depósitos que se hace a un educando, porque en rigor de verdad el educador también aprende de los más chicos (y no tan chicos, que también son estudiantes). Y todo por el saber, porque si hay algo en la vida que vale la pena y nos puede sacar de las garras de cualquier injusticia y violencia es la sabiduría.

Además de la llegada de la primavera y el Día del Estudiante, cada 21 de septiembre también se celebra la figura de los y las artistas plásticos. En los tres casos, seguramente, se encuentran algunas coincidencias que tienen que ver con el cambio, el crecimiento, el desarrollo y la creatividad, tanto en la naturaleza como en la actividad humana. Y, en relación con los y las artistas, es eso mismo lo que se celebra.

La creación de mundos y realidades, de la mano de los hacedores del arte plástico, va mucho más allá de la mera existencia material. Son los artistas quienes, mediante sus obras, componen y configuran otros tiempos y espacios. A partir de ahí, hay una atractiva invitación para explorar y reflexionar; plantear otras perspectivas; pensar de otras maneras posibles y, por qué no, vivir de otro modo cuando el mundo cotidiano no alcanza, no convence o simplemente satura y agota. En ese caso, qué mejor que el arte para aprender a mirar más allá. Por esto y mucho más les deseamos los mejores augurios en su día!